Fascitis Plantar,  Espolón calcáneo

La fascitis plantar se trata de una inflamación de la fascia o aponeurosis plantar, ligamento muy grueso que está insertado en el talón y se extiende a lo largo de la planta hasta los dedos del pie. El dolor puede darse en todo el recorrido de esta fascia, aunque su localización más frecuente es en el arco del pie o a nivel de la región del talón donde se inserta con el hueso calcáneo.

El dolor en el talón es uno de los problemas más comunes del pie en la población. Para la mayoría de estos pacientes el dolor aparece por la mañana con los primeros pasos, o al ponerse de pie después de haber estado en reposo. La sensación de dolor puede ser afilada, ardiente o aparecer como sensación de rasgado en el talón. Si el problema progresa pueden aparecer latidos o sensación de pulso al poner los pies en alto o un dolor sordo que se irradia por la parte posterior de la pierna.
La causa del dolor se debe si al andar aplanamos el pie más de lo normal porque se producirá un estiramiento de la fascia plantar mayor del que está acostumbrado a realizar. Debido a este estiramiento se producen pequeñas roturas o desgarros en la inserción de la fascia plantar con el talón. Cuando estas pequeñas roturas ocurren de manera repetida y constante se produce una pequeño sangrado y una calcificación de la inserción de la fascia con el calcáneo, es lo que se conoce como “espolón”. El dolor que se experimenta el paciente en el talón no es debido al espolón sino a la tensión que existe en esta fascia plantar.

Diagnóstico

El diagnóstico de la fascitis plantar o el espolón calcáneo se hace por medio del estudio de los signos y síntomas del paciente, un estudio biomecánico del pie y,a veces, la ayuda de pruebas complementarias como pueden ser las radiografías,ecografias, resonancias magneticas.. para determinar si existe calcificación en la fascia plantar, es decir, espolón calcáneo y para descartar otras posibles afecciones que también pueden causar dolor en el talón como fracturas de estrés,o determinados tipos de artritis.

Tratamiento

El tratamiento de la fascitis plantar se realiza por etapas intentando siempre recurrir al mas conservador y menos traumático.
Inicialmente en los primeros estadíos se pueden realizar ejercicios de estiramientos, crioterapia y algunos tipos de taloneras o vendajes en el pie. Estas medidas pueden ser beneficiosas inicialmente.
Si este tratamiento no funciona o la patología está más avanzada y el dolor es muy agudo se recomienda pasar a la siguiente fase del tratamiento. El segundo paso consiste en la infiltración corticoanestésico local que reduce la inflamación de la zona apoyada en un tratamiento ortopédico con plantillas para reequilibrar el retropie y relajar la fascia plantar. Estas plantillas deben de estar específicamente prescritas por el profesional especialista y deben de diseñarse específicamente para cada caso concreto.

Cuando el tratamiento conservador fracasa el tratamiento de elección es la cirugía y más hoy en día con las nuevas técnicas de Mínima Incisión.
Esta cirugía generalmente solo se recomienda cuando el resto de tratamientos han fracasado. En este caso es importante que el paciente sea consciente de que la operación no corrige la causa del dolor en el talón, por lo que es necesario siempre el uso de plantillas posterior a la operación.